Reuniones con profesores, necesarias para conocer su evolución en el colegio

Reuniones padres - profesorUna de las etapas más importantes en la vida de los padres y de los niños es el colegio. Quizá los primeros años de párvulos no sean muy complicados, pero a medida que crecen, debes prestarles más atención y dedicarles más tiempo, sobre todo cuando hacen las tareas y estudian para los exámenes que determinarán sus notas.

Por eso es muy importante que mantengas una buena comunicación con sus profesores. Las reuniones de padres y maestros están pensadas precisamente para eso, para que los docentes expliquen a los adultos, cuál va a ser el programa educativo del año, una oportunidad importante para mejorar la comunicación entre ambos. Eso sí, antes de acudir a una de ellas, prepárate todas las posibles preguntas y dudas que te puedan surgir sobre el recién estrenado curso escolar.

Pero también debes tener en cuenta que estas reuniones al comienzo del año escolar no deben ser las únicas a las que asistas. Generalmente a estos encuentros acuden todos los padres y se hablan en términos generales de cómo será el curso. Pero cada niño es un mundo, y las circunstancias que viven cada uno en su casa son muy diferentes. Por eso, debes concertar, al menos una vez al trimestre una reunión. La primera, nada más empezar el año. Ahí debes comentarle la situación familiar, sobre todo cuando ya son más mayores y comienzan a darse cuenta de que algo en el hogar no va bien.

Niños con malas notasSi los resultados en el colegio no son los esperados por los padres, es importante reunirse con los profesores para intentar hablar de las posibles soluciones. Estas reuniones son importantes para intentar definir el problema que está llevando a los niños a obtener esas malas calificaciones. De nada servirá culpar al profesor o ir dispuesto a responsabilizarle de esas notas negativas. El niño acudirá a las típicas justificaciones como “el profesor me tiene manía”, “el examen está aprobado, pero me ha suspendido porque no le gusto”. No debemos confiar en estas afirmaciones que los niños hacen para así defenderse de los malos resultados en las notas. Si tomamos una actitud inadecuada con el profesor, él enseguida se pondrá a la defensiva y no obtendremos ningún resultado.

Una forma eficaz de plantear el problema al profesor es la siguiente: “mi hijo dice que usted le tiene manía, pero estoy segura de que eso es imposible. No le gusta que le corrijan y está claro que a él le molesta. ¿Está en mis manos poder hacer algo al respecto?” Ante una conversación como esta, el profesor se sentirá dispuesto a ofrecernos todas las soluciones que crea convenientes para atajar el problema. Debes pensar que lo que está en juego son las notas de tu hijo y su educación, y no mostrar tu superación al maestro, pues él sólo hará su trabajo, y si los resultados del examen no son los adecuados, el niño suspenderá.

La relación con el profesor tiene que ser la adecuada, sabiendo siempre que por lo que están trabajando ambos es por la educación del pequeño.