El crecimiento del bebé, mes a mes

Que los bebés vayan cogiendo peso con el paso de los meses es un claro indicativo de que están sanos y su crecimiento es el adecuado. Pero a veces los niños se estancan. Esto no debe suponer una preocupación extrema en las madres que ven que sus hijos no suman gramos con los meses.

Según la regla, durante el primer año los niños ganan alrededor de 600 gramos al mes. Aunque la realidad dista mucho de esta norma. Cada niño es un mundo y es común que a veces cojan 300 gramos en sólo 7 días y los meses posteriores sólo 100 gramos. Las madres no deben obsesionarse con que esto pueda ser un problema derivado de la alimentación que están dando a los pequeños ni del tipo de leche que toman (en polvo o materna). Un error que puede cometerse si se piensa que este estancamiento es problema de la comida es la tendencia a obligar a los niños a terminar el biberón. Ellos mismos dejarán de comer cuando estén completamente saciados.

Pasados los primeros seis meses, la dieta y los hábitos de los niños deben variar. Siempre y cuando el pediatra dé el consentimiento, los padres deberán comenzar a introducirles productos más sólidos y variados en su dieta diaria. Al principio, los bebés tendrán un claro rechazo a estos nuevos alimentos, por eso no hay que abandonar “de golpe” los biberones de leche, sino que lo ideal es combinar esta alimentación.

No en los primeros años de vida, pero sí cuando comienzan a hacerse mayores, será importante aunque no determinante en el proceso de crecimiento la altura de los padres. Científicos han desarrollado una calculadora capaz de hacer una aproximación a la futura estatura de los niños en función de la altura de los padres. Pero no todo depende exclusivamente de los genes familiares. Los hábitos de vida de los pequeños o la alimentación serán dos factores importantes también en la fase de crecimiento.

El desarrollo de los pequeños es una etapa diferente en cada uno de los niños. Esto no debe suponer una preocupación mayor en los padres, siempre y cuando los valores en los que se encuentren estén en lo considerablemente como normal.