4 películas para niños con mensaje

Todos recordamos lo embobados que nos quedábamos de pequeños frente a la televisión o enterrados en una butaca del cine. Y es que el cine tiene un gran poder para despertar nuestra imaginación, mostrarnos otras realidades, contarnos historias, despertar nuestra visualidad.

A la hora de buscar películas para niños siempre se puede tirar de las recurrentes películas Disney o Pixar. Pero aquí os traemos algo distinto. Aquí van cinco películas con las que enseñar a tus hijos valores como fortaleza, creatividad o libertad.

1. Brave01brave

Esta es una película de 2012 conjunta de Disney y Pixar en la que, para variar, pudimos ver cómo una historia protagonizada por una chica no se centraba en la búsqueda del amor o del príncipe azul de turno. En esta historia ambientada en la Escocia medieval los niños podrán ver una protagonista aventurera fuerte que decide, con valentía y algo de temeridad rechazar un destino con el que no está de acuerdo.

2. Mi vecino Totoro02totoro

El director del extinto Studio Ghibli, Hayao Miyazaki, dio al mundo del cine de animación varias joyas atemporales y para todos los públicos. Pero puede que Mi vecino Totoro sea la más conocida de todas ellas. Y es que esta película cuenta una historia preciosa que transmite valores de respeto a la naturaleza y es un canto a la infancia y todo lo que conlleva esa hermosa y decisiva etapa de la vida. Tus hijos se enamorarán del adorable personaje de Totoro.

3. Chicken Run, 03chickenEvasión en la Granja

Esta película recordará a los asultos desde los primeros minutos a La Gran Evasión. El mensaje es parecido, si no igual, aún ante situaciones adversas, uno nunca debe rendirse a vivir una buena vida. Esta película muestra la lucha de un grupo de gallinas por lograr la libertad de su cautiverio en la granja de una cruel gallinera. A tus hijos les encantará esta película hecha con muñecos de plastilina que enseña que siempre hay que luchar por nuestra dignidad.

4. Happy Feet, Rompiendo el hielo04happyfeet

Mumble, el pingüino que protagoniza esta historia, no canta bien, aunque baila como nadie. Pero en el mundo de los pingüinos emperador uno debe cantar bien para atraer una pareja, así que Mumble está marginado por su tribu. No obstante, en su camino durante la historia, Mumble se da cuenta que todo el mundo tiene algo que ofrecer, aunque no sea lo que marca la norma, y de que no es malo ser diferente a la mayoría.

Ventajas y desventajas de los padres jóvenes

Padres adolescentes La llegada de un recién nacido a una familia es un motivo de alegría y emoción. Pero la edad de los progenitores también influye en el crecimiento y educación de los pequeños. Unos padres adolescentes o de veintitantos, se encontrarán física y mentalmente más capacitados para criar a un recién nacido. La vitalidad de una persona joven le permitirá no dormir por las noches lo suficiente y aun así estar lo suficientemente despierto durante el día. La adaptación de los padres jóvenes al horario de un niño pequeño será más sencilla.

Otra ventaja de ser padres jóvenes es que el niño nacerá en un ambiente en el que las costumbres hogareñas todavía no estarán muy afincadas. Así no será sometido a un estricto horario con hábitos arraigados, sino que se podrán flexibilizar en función de las necesidades tanto de los padres como de los hijos. Sin embargo, si los niños llegan cuando la pareja tiene 6 o 7 años de matrimonio, será muy difícil cambiar la rutina. El hecho de que los progenitores sean jóvenes, implica que los abuelos también lo sean de forma que ellos también podrán disfrutarlos y cuidar de ellos sin problemas cuando sea necesario. La vitalidad de los abuelos también será de lo más importante.

Pero también tiene algunos inconvenientes que pueden dificultar la tarea de ser padres. Es el caso del asunto económico. Tener un hijo implica un sinfín de gastos, principalmente durante los primeros años de vida, por lo que la familia deberá tener una cierta estabilidad económica para asegurarse poder hacer frente a todos los costes de la educación y crianza del pequeño. Tal y como está la economía en la actualidad, muchas parejas jóvenes, todavía sin esa estabilidad buscada, tienen que esperarse a poder traer hijos al mundo. Tenerlos, a pesar de no contar con esa estabilidad puede suponer problemas en la crianza del pequeño.

Otra dificultad de ser padres adolescentes o jóvenes estará en la capacidad de sacrificio. Tener un hijo implica renunciar a muchas cosas: dejar las salidas nocturnas para cuidar del pequeño, olvidarse de los caprichos personales para destinar ese dinero a la compra de pañales y ropita infantil, no dormir por las noches…Renuncias que a largo plazo pueden dificultar la convivencia entre ambos progenitores.

Los expertos dicen que la edad perfecta para tener hijos, tanto para los padres como para evitar el riesgo de engendrar niños con problemas está entre los 22 y 30 años.

Cuida sus dientes desde los primeros meses

Uno de los cuidados más importantes que debemos tener con nuestros hijos desde que nacen es el de los dientes. Si bien hasta los 8-12 meses no empiezan a salirles (dependiendo del niño), se puede evitar que ya, los de leche, nazcan colocados lo que supone una mayor prevención para los definitivos.

Crecimiento de los dientesPara los pequeños que todavía son lactantes y comen a través del biberón, es importante que dos veces al día, los padres les limpien las encías con un pañito limpio o un rollito de gasa. Poco a poco iremos generando un hábito de limpieza e higiene que ayudará a que los dientes de los niños nazcan más fuertes y sanos, lo que generará en ellos un mejor crecimiento.

A medida que van creciendo, hay que fortalecer aún más estos hábitos para que los niños sepan de la importancia de lavarse los dientes después de cada comida. A partir de los dos o tres años, los padres deben ir incorporando pequeñas cantidades de pasta en el cepillo de dientes. No se recomienda hacerlo antes porque los pequeños pueden atragantarse e incluso tragárselo. Y eso sí, siempre lo tienen que hacer con la supervisión de un mayor que le indique cómo lo tiene que hacer.

Y ya cuando llegan a los 3-4 años, los niños deben hacer su primera visita al dentista para que el profesional compruebe el estado y el desarrollo que van experimentando los niños en su dentadura. Para que los niños no teman en el futuro estas consultas, debe ser agradable, con posibles regalos y el apoyo en todo momento de los padres para que sepan que no les va a pasar nada.

Cepillar dientesSi hay algo que les gusta a los pequeños son aquellos alimentos con azúcar, sobre todo las “chuches”. Después de cada ingesta es importante que se laven los dientes, independientemente de si son de leche o definitivos. Si no, es posible que empiecen a aparecer pequeñas caries que pueden llevar a los niños a comenzar desde muy temprana edad con los empastes.

También hay que acostumbrar a los niños desde muy temprana edad a hacer uso del flúor que protegerá a los pequeños frente a las caries. ¿Por qué es importante que hagan uso? Porque ayuda a al esmalte a que el esmalte de los dientes se endurezca, disminuyen las bacterias de la placa bacteriana, ayuda a reparar el esmalte dañado en los primeros años de vida y los protege frente al ataque de las caries.

Ya sabes que el cuidado de los dientes en las etapas iniciales puede ser fundamental para el desarrollo futuro de los dientes de los más pequeños. Estos cuidados te llevarán tan sólo unos minutos al día, recuerda que si los haces a diario, prevendrás las enfermedades bucales de tu hijo.

Anima al padre a formar parte del embarazo desde el primer día

La llegada de un niño pone “patas arriba” la casa. No sólo en el cuanto al orden se refiere, sino que también puede provocar alguna discusión entre la pareja por querer hacer las cosas cada uno a su manera. Es en este momento cuando el padre primerizo puede sentirse alejado del pequeño en parte por la pronta vuelta al trabajo y también por el vínculo de unión que siempre se genera entre la madre y el pequeño.

Padre primerizoPara evitar esto implícate desde el primer momento que conoces el embarazo en el día a día de tu mujer. Por suerte esta situación ha cambiado. Desde hace una década, los padres han abandonado esa visión observadora de todo el proceso y participan en la mayoría de las actividades que conlleva formar parte de esta nueva experiencia. Acuden a las clases de preparación al parto y participan en las compras previas de todo lo que necesita un niño cuando nace.

Pero en sus propias manos está evitar esa sensación de abandono. ¿Cómo? Participando activamente en todas las tareas que lleva un niño recién nacido. El hombre tiene que aprender a cambiar los pañales, a acariciar con mucho cuidado al pequeño por la sensibilidad de su piel e incluso a tener paciencia todas las noches para contarle un cuento.

No dejes que los temores iniciales del primer hijo te conviertan en un padre inactivo. Debes tener la iniciativa en la toma de decisiones y no temer por hacerlo mal, está claro que tanto para uno como para la otra es la primera vez y siempre habrá discrepancias en algunos asuntos. Invita a tu marido a que se implique en el día a día del pequeño sin miedo.

Regañar a los niñosDurante los primeros meses de vida del niño la intuición va a ser fundamental. El padre debe hacer siempre lo que considere correcto para su educación.

Tanto los padres como las madres deben aprovechar los momentos de ocio como forma educativa. Enseñar jugando es de las formas más eficaces para aprender. Se pueden desarrollar habilidades motoras, del lenguaje y estimular el desarrollo cognitivo del niño.

Pero sin duda, lo que ambos tendrán que hacer es organizar el tiempo. Ya no hay tantas horas del día para dedicar a uno mismo, sino que prácticamente todas se las lleva el pequeño. Aunque los dos tendrán que administrarlo de tal forma que también queden horas para pasar en pareja, haciendo que este momento tan especial en la vida de una persona no suponga una pérdida de relación.