Niños con sobrepeso: cómo hacer frente a la situación

Los padres son fundamentales en la educación de sus hijos. También en la alimentaria. Un problema que está en auge y al que se le busca constantemente una solución, es el relativo a la obesidad infantil. No siempre la mala alimentación tiene que ver en ello, también el organismo del niño y la falta de ejercicio pueden ser una mala combinación para que esta enfermedad aparezca a temprana edad.

Obesidad infantil

Por eso los padres cuando empiecen a ver que el peso de sus hijos no es el idóneo para la estatura que tiene, deben empezar a hacer algo e impedir que no vaya a más. La familia es el punto de apoyo del niño, por eso él tiene que sentirse apoyado por ella. Algunas de las conductas que los padres tienen que seguir son  para empezar reconocer el problema. Puede que los kilos que los niños tienen de más sean un simple trastorno alimenticio pasajero, pero también existe la posibilidad de que se trate de principio de obesidad. Una vez reconocido, hay que buscar ayuda profesional. Será él, el encargado de preparar una dieta alimenticia acompañado de determinados ejercicios físicos para que el niño poco a poco pueda ir recuperando más movilidad y perdiendo peso.

Es recomendable que si el pequeño tiene prohibidos determinados productos, los padres también se lo prohíban a ellos mismos, o al menos no tomarlos delante de ellos. También es importante que los adultos elogien a los niños a medido que vayan perdiendo peso o cuando se coman un plato de verduras.

La alimentación es fundamental para prevenir la obesidad infantilLa infancia puede ser una etapa dulce, pero también amarga si los niños tienen problemas. Es probable que en el colegio se rían de ellos a causa de su sobrepeso, por eso es importante que en casa no se repita la misma situación. De ocurrir podría provocarle más trastornos con la comida de los que ya tiene. El pequeño debe sentirse seguro con el entorno más cercano.

Animarles a hacer ejercicio, a veces no es suficiente. Muchos niños necesitan que sus padres les acompañen, que salgan a caminar con ellos. La familia está para todo, para reuniones en los que la comida es la protagonista pero también en aquellos momentos en los que, sobre todo, los pequeños necesitan apoyo.

Los padres son determinantes en los primeros quince años de vida, y aunque los niños crean que ya han madurado, siempre acudirán a ellos cuando tengan algún problema. Y el sobrepeso, en la mayoría de las ocasiones es un problema, por eso tienen que contar con el apoyo del padre, la madre y los hermanos, sobre todo.