¿Cómo habituar a un niño a la hora de dormir?

Cuando somos padres, un niño es como un instrumento nuevo, una máquina que no sabemos manejar. Al igual que ocurre con la tecnología, el contacto directo y continuo nos irá aportando un conocimiento que nos facilitará la tarea de educar y criar a nuestros pequeños. Pero siempre surgen algunos problemas que no sabes cómo solucionarlos. Los consejos de los más mayores y de quienes ya han pasado por lo que tú ahora, te pueden ayudar, pero también tendrás que informarte sobre diferentes asuntos.

No abandonarles cuando lloran¿Dejar llorar al niño o calmarlo? Muchos padres creen que acudir al bebé cuando llora y acunarlo, es maleducarles. Sin embargo, estos padres deberían saber que cuando un niño llora lo hace por alguna razón concreta. ¿Por qué? El hambre, algún dolor, la necesidad de que le cambien el pañal, sueño o simplemente que sus padres les abracen pueden provocarles ese llanto a mitad de la noche. La solución no está en dejarles que se calmen ellos solos sino acunarlo hasta que el lloro cese.

Uno de los momentos más complicados con el llanto viene a la hora de llevarlos a la cuna a dormir. Quedarse a oscuras y en silencio les puede dar miedo por lo que al principio llorarán. Por eso durante los primeros tres meses de vida deberás acostumbrarles y educarles a que por el día haya ruido y luz, mientras que por la noche oscuridad y silencio. Imprescindible, igualmente es acostarlo siempre a la misma hora y siempre que se pueda, después de algún momento de relax como el baño o un paseo. La cena también tenla en cuenta. Cuanto más ligeros sean los alimentos que el niño ingiera, menos tiempo le costará conciliar el sueño.

Si llora, acude a su lado, que sienta tu presencia, pero intenta no acunarlo, sino darle la mano, tocarle mientras poco a poco vaya durmiéndose, de forma que no se acostumbre a hacerlo en brazos.

Llanto de un niñoPero sobre todo para que concilien el sueño rápidamente y no lloren nada más ponerles en la cuna, deberás establecer una serie de pautas que lo ayuden a asimilar que quince minutos después de comer hay que dormir, de igual forma que tras el baño, será la hora de irse a la cuna hasta el día siguiente. Así será mucho más fácil para los dos.

¿Y si intento que duerma solo?

Han pasado 12 meses y debemos buscar el beneficio del sueño para nuestro bebé y para nosotros. Debemos comenzar a intentar que duerma sólo y nos referimos a otra habitación, porque suponemos que ya está durmiendo en su cuna aunque sea en la habitación de los padres.

El dormir bien y poder conciliar el sueño es muy beneficioso para ambos ya que contribuye a una mejor salud y mayor actividad y energía. Tenemos que convertirlo en uno de los hábitos más importantes en su vida y orientarlo bien desde el principio, es decir, debemos marcar unos horarios de sueño y cumplirlos.

Para los bebés no es nada recomendable que duerman con los padres, ya que existen diversos riesgos como ahogamiento, caída,…

A ellos les gusta dormir con nosotros, pero como comentamos, debemos crearles el hábito por los múltiples beneficios que conlleva.

Según vayan creciendo debemos convertir estos hábitos en rutina para que ellos solos sepan cuáles son las pautas a seguir.

Marcaremos la hora de irse a la cama y la cumpliremos siempre, así ellos según vayan creciendo inconscientemente sabrán que se les aproxima su hora, es más, les entrará el sueño.

Tenemos que tener una habitación para ellos, para que sepan cuál es su espacio. Y crear un habiente relajado y cálido para transmitirles tranquilidad.

Podemos estar presentes a la hora de dormirle, bien acunándolo, cantando o contando un cuento, pero antes de dormirse debemos desaparecer de su vista para que no asocie el hábito del sueño a la presencia materna o paterna.

Si se despierta por la noche y viene a nuestra habitación, debemos acompañarle a la suya manteniéndonos firmes. Si tiene una pesadilla, le acompañaremos a su habitación y nos quedaremos con él para que se duerma, pero casos muy puntuales.

Si marcamos estos hábitos lo más pronto posible antes descansaremos nosotros y la salud de nuestro hijo se verá muy favorecida.