¿A qué jugar cuando los niños están resfriados?

Niño en cama constipadoUnos días tenemos 15 grados y al día siguiente las temperaturas pueden caer hasta 10 grados. Y esto evidentemente tiene efectos negativos en nuestra salud y en la de los niños. Por eso es imprescindible que tomes medidas para evitar que el resfriado se concentre en tu cuerpo y te impida hacer vida normal durante unos días. Sobre todo hay que evitar que el constipado se afinque en los pequeños. Pero muchas veces los medios que se ponen para impedirlo son insuficientes y finalmente acaban con las típicas toses y estornudos, sino con algunas décimas de fiebre.

Por eso hoy te vamos a hablar de cómo entretener a los niños cuando se han resfriado y tienen que pasar unos días en la cama.

Manualidades para niños: para jugar con algunos materiales de manualidades, el niño debe de estar de humor y tener ganas de salir de la cama. El papel higiénico o de aluminio, rotuladores, plastilina y colores pueden ser algunos de los materiales indicados para practicar.

Niño con fiebreContar cuentos: es una excelente opción para mantenerles entretenidos sin necesidad de que salgan de la cama sobre todo para aquellos niños que el resfriado les quita las ganas hasta de jugar. Intenta leerle su historia favorita para que se anime un poco y procura que participe en la lectura con algunos comentarios y dejándole que él reproduzca los diálogos preferidos de sus personajes.

Marionetas: jugar con estos muñecos es una idea perfecta para que las horas pasen más rápido. Montar una función improvisando una historia divertida provocará las risas en los pequeños y por un momento olvidarán los dolores y malestar que están pasando desde hace unos días.

Dibujar su silueta: Une con celo varios folios o directamente coge un mantel de papel y extiéndelo en el suelo. Tumba al niño en él y haz en el papel el contorno de su cuerpo. Si se siente con ganas y ánimo anímale a que lo pinte de colores. Después puedes pegarlo en alguna parte de su habitación y volver a repetir la acción cuando en años siguientes le ocurra lo mismo. Así verá cómo con los años su silueta cada vez es mayor.

Puzles: para jugar con ellos, el niño ya debe de haber pasado la peor parte del resfriado. Con dolor de cabeza y fiebre los pequeños no tendrán ganas de encajar unas piezas con otras, sobre todo si se trata de puzles nuevos que no saben cómo van todavía.

Estos pequeños consejos pueden hacer que tanto los niños como los padres lleven mejor el constipado que se ha colado en el cuerpecito de los pequeños. Hacerle sonreír y divertirle puede ser fundamental para una recuperación más rápida.

¿Cómo proteger al bebé del frío sin pasarse? Toma nota

Las bajas temperaturas que desde algunas semanas venimos sufriendo pueden ponerte en alerta si quieres salir a la calle con tu hijo. Durante los primeros meses, los niños tienen las defensas bajas y en cualquier momento pueden constiparse. Por eso, desde Soy Madre te recomendamos que antes de abandonar tu residencia, abrigues al pequeño lo máximo posible para evitar de esta forma los posibles resfriados. Si sigues estos consejos, las posibilidades de tu hijo de padecer alguna dolencia, será mínima.

Antes que nada, para evitar que el cambio de temperatura de la casa a la calle no sea muy brusco, intenta que en tu hogar, no se sobrepasen los 20 grados, de forma que el niño no note la diferencia térmica al salir a la calle.

Normalmente la mejor forma de abrigarlo es optar por las capas. En primer lugar, pon al niño pijama completo o leotardos que lo cubran por entero, siempre que se pueda que sean de lana. Para la segunda capa, debe ser aún más gruesa, en este caso hecha con materiales como la microlana. Y por último protege el bebé con prendas de plástico resistentes al agua.

Las manitas y los pies son probablemente las partes del cuerpo más sensibles para los pequeños, por eso, intenta siempre que estas extremidades estén cubiertas por completo. Para ello utiliza guantes o manoplas para las manos y calcetines gorditos debajo del calzado.

La cabeza de los bebés debe ir completamente protegida, bien por gorritos o por la capucha de las chaquetas. También es recomendable tapar las orejas, ya que los oídos son constantes nidos de infecciones. Para ello lo mejor es utilizar los gorros andinos que tienen orejeras y además disponen de un pequeño cordón que permitirá atárselo bajo la barbilla impidiendo que el niño pueda quitárselo.

Para regular la temperatura del bebé, no optes por tocar las manos o los pies, pues como ya hemos dicho, estas extremidades tienen una temperatura inferior al resto del cuerpo. Opta por acariciar la nuca. Si notas que está sudada, retira al niño una de las capas que le has puesto. Por el contrario, si está fría añádele otra. Ten en cuenta que deberás retirarlas cuando viajes con él en coche pues en caso de accidente pueden comprimirse contra el cinturón de seguirdad y provocar lesiones al bebé. Pon la chaqueta sobre las piernas a modo de manta.

Sin embargo si lo que vas a hacer es pasear con el cochecito por algún parque, intenta siempre que puedas colocar la bolsa térmica, de forma que en el interior se conserve una temperatura óptima para los pequeños.

Si sigues estos pequeños consejos, notarás que tus hijos sufren menos constipados durante la temporada de invierno.