El ejercicio potencia el nivel intelectual de tu niño

A menudo leemos artículos donde se resalta la importancia de la actividad física en adultos, que  parte de una vida saludable es mantener una rutina de al menos 45 minutos durante 3 días a la semana, pero no solemos preguntarnos la importancia que tiene la práctica de ejercicio físico para nuestros niños. Y lo cierto es que es muy importante, porque están creciendo y tanto ellos como su cuerpo necesitan habituarse a un estilo de vida saludable.

Footing con bebé

En estos últimos años se han realizado estudios que aseguran que la práctica de deportes a tempranas edades conlleva a que  el niño tenga una vida más sana en varios niveles, como son el físico, el cognitivo y el social. Los niños pequeños naturalmente tienen el impulso de saltar y corretear, dejar que lo hagan y durante varios días a la semana logrará que tengan un equilibrio emocional y una capacidad de desarrollar mucho mejor sus habilidades a nivel cognitivo.

La práctica del deporte los lleva a mejorar su salud a nivel físico, ya que un niño que practica deportes a diario estará menos expuesto a la obesidad y a enfermedades que suelen acompañar a esta, como la diabetes tipo 2. Por otro lado también potenciarían su rendimiento cognitivo, ya que para practicar deportes se precisa atención, concentración y coordinación.

A nivel social, la práctica de deportes en grupo es un ingrediente muy importante para un correcto desarrollo personal, ya que deberán de tener un comportamiento que lleve a la armonía, al aprendizaje de tratar con educación a los demás, a compartir, a cooperar y a ser buenos compañeros.

En el aspecto psicológico el deporte juega un rol importante, sobre todo de autoestima y autovaloración, además de que al realizar ejercicio el organismo genera endorfinas, que generan una sensación de felicidad y equilibrio, lo que hace que quien lo practique tenga menos probabilidades de sufrir de trastornos de ansiedad y depresión.

Entonces si ya sabemos que el ejercicio es tan beneficioso para nosotros como para nuestro niño, podremos comenzar a realizar deportes con el pequeño, esto será algo que además de beneficiar la salud de toda la familia, mejora notoriamente la relación de padres e hijos.

Una buena idea para que el niño aprenda la importancia del deporte desde la cuna es, por ejemplo, ir a correr con él. Para hacerlo podemos encontrar en el mercado muchos modelos de cochecitos de bebé especiales para hacer running. ¡No hay excusa!

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Con niños en el vehículo, precaución absoluta

Una de las máximas preocupaciones de los padres con hijos pequeños es su seguridad. Durante los primeros años de vida se intenta adaptar la casa de forma que productos de limpieza o medicamentos queden fuera de su alcance, igual que los enchufes suelen taparse para que no puedan meter sus deditos en ellos.

Pero si importante es la seguridad en la vivienda, no hay que olvidar que también hay que preocuparse del vehículo cuando viajamos con menores en él. No es suficiente comprar una silla especial para ellos,  sino que hay que colocarla  correctamente, pues su mal uso puede provocar en caso de accidente, graves lesiones a los pequeños.

Por eso, siguiendo unos sencillos consejos que la Dirección General de Tráfico (DGT), ha publicado, la seguridad de los niños crecerá durante los viajes en el vehículo.

  • Para empezar, es importantísimo no viajar con los niños encima del copiloto o cualquier otro ocupante del coche, y menos compartir cinturón. En caso de un posible accidente, el menor quedaría aplastado entre el adulto y sistema de seguridad.
  • Los niños tienen que viajar en los asientos traseros. Si por cualquier motivo, el menor debe sentarse delante, es importantísimo desconectar el airbag para que no asfixie al niño en caso de accidente.
  • Es recomendable que los niños menores de cuatro años viajen en sentido contrario a la marcha del vehículo, siempre y cuando su peso y estatura se lo permitan.
  • Tanto los arneses como los cinturones deben ir ajustados al cuerpecito del niño, nunca holgados o doblados.
  • La cabeza del niño no debe superar, en altura, la silla en la que va sujeto. Si esto ocurriera, es necesario cambiar de sistema de seguridad por uno de mayor tamaño.
  • Para evitar lesiones en posibles colisiones laterales, los niños deben utilizar cojines en el respaldo para que las lesiones sean lo menos graves posible.
  • Los recién nacidos sólo viajarán en capazo cuando el pediatra así lo indique por razones médicas.

Aplicando en el día a día estos sencillos consejos, podemos evitar algún disgusto cuando viajamos en el vehículo con niños pequeños.