Anima al padre a formar parte del embarazo desde el primer día

La llegada de un niño pone “patas arriba” la casa. No sólo en el cuanto al orden se refiere, sino que también puede provocar alguna discusión entre la pareja por querer hacer las cosas cada uno a su manera. Es en este momento cuando el padre primerizo puede sentirse alejado del pequeño en parte por la pronta vuelta al trabajo y también por el vínculo de unión que siempre se genera entre la madre y el pequeño.

Padre primerizoPara evitar esto implícate desde el primer momento que conoces el embarazo en el día a día de tu mujer. Por suerte esta situación ha cambiado. Desde hace una década, los padres han abandonado esa visión observadora de todo el proceso y participan en la mayoría de las actividades que conlleva formar parte de esta nueva experiencia. Acuden a las clases de preparación al parto y participan en las compras previas de todo lo que necesita un niño cuando nace.

Pero en sus propias manos está evitar esa sensación de abandono. ¿Cómo? Participando activamente en todas las tareas que lleva un niño recién nacido. El hombre tiene que aprender a cambiar los pañales, a acariciar con mucho cuidado al pequeño por la sensibilidad de su piel e incluso a tener paciencia todas las noches para contarle un cuento.

No dejes que los temores iniciales del primer hijo te conviertan en un padre inactivo. Debes tener la iniciativa en la toma de decisiones y no temer por hacerlo mal, está claro que tanto para uno como para la otra es la primera vez y siempre habrá discrepancias en algunos asuntos. Invita a tu marido a que se implique en el día a día del pequeño sin miedo.

Regañar a los niñosDurante los primeros meses de vida del niño la intuición va a ser fundamental. El padre debe hacer siempre lo que considere correcto para su educación.

Tanto los padres como las madres deben aprovechar los momentos de ocio como forma educativa. Enseñar jugando es de las formas más eficaces para aprender. Se pueden desarrollar habilidades motoras, del lenguaje y estimular el desarrollo cognitivo del niño.

Pero sin duda, lo que ambos tendrán que hacer es organizar el tiempo. Ya no hay tantas horas del día para dedicar a uno mismo, sino que prácticamente todas se las lleva el pequeño. Aunque los dos tendrán que administrarlo de tal forma que también queden horas para pasar en pareja, haciendo que este momento tan especial en la vida de una persona no suponga una pérdida de relación.