Mitos sobre la lactancia materna

La lactancia materna debe ser un proceso agradable y de disfrute entre la madre y su hijo, y no debe convertirse en un acto de sacrificio.  Durante el embarazo, nos preparamos para el momento que nazca el bebé y nos informamos sobre técnicas que pondremos en práctica nada más coger en brazos a nuestro bebé.  Sin embargo, muchas de estas informaciones en vez de servir de apoyo nos dificultan más nuestra labor de madre pues nos dejamos llevar por las opiniones ajenas y no por las recomendaciones de un experto.  Entorno a estas opiniones se crean falsos mitos que vamos a desterrar.

lactancia_materna2El mecanismo de producción de leche materna está ligado al adecuado estímulo de la succión del bebé.  Es necesaria una buena colocación del bebé para que pueda alimentarse correctamente sin provocarnos dolor o leves mordisquitos que harán el proceso insufrible.  De ahí en adelante, la succión será el mejor estímulo para mantener la producción de leche materna.   Por lo tanto, el mito de “Yo no tengo leche” es completamente falso.  Quizá te encuentres con dificultades al principio hasta que logres colocar a tu bebé en la posición más cómoda para los dos.

Por otro lado, el temor más infundado en la lactancia es que agrieta los pezones.  Un rumor extendido sobre el uso de cremas y otros productos para proteger nuestros pezones antes de dar el pecho se vuelve una práctica que puede resultar perjudicial para el bebéNo es necesario limpiar la zona ni tampoco usar productos antinaturales, pues la misma grasa de la leche ayuda a lubricar el pezón.  Las grietas que en muchos casos se producen son debidas a la mala colocación del bebé, que no alcanza una posición natural y puede provocar dolor durante el proceso.

El tiempo de la lactancia es uno de los problemas que traen de cabeza a las madres.  Las investigaciones científicas han demostrado los aspectos negativos de restringir la lactancia a un horario.  Este concepto debe ser sustituido por las necesidades del bebé, quién sabe cuándo quiere y necesita alimentarse.  En total pueden llegar a unas 8-12 tomas al día.

Una vez cumplidos los seis meses de lactancia, la leche ya no es suficiente para proveer los nutrientes necesarios para el bebé pero sí es un complemento muy importante.  En lo posible no debe suspenderse la lactancia hasta cumplido el año.

¿A qué jugar cuando los niños están resfriados?

Niño en cama constipadoUnos días tenemos 15 grados y al día siguiente las temperaturas pueden caer hasta 10 grados. Y esto evidentemente tiene efectos negativos en nuestra salud y en la de los niños. Por eso es imprescindible que tomes medidas para evitar que el resfriado se concentre en tu cuerpo y te impida hacer vida normal durante unos días. Sobre todo hay que evitar que el constipado se afinque en los pequeños. Pero muchas veces los medios que se ponen para impedirlo son insuficientes y finalmente acaban con las típicas toses y estornudos, sino con algunas décimas de fiebre.

Por eso hoy te vamos a hablar de cómo entretener a los niños cuando se han resfriado y tienen que pasar unos días en la cama.

Manualidades para niños: para jugar con algunos materiales de manualidades, el niño debe de estar de humor y tener ganas de salir de la cama. El papel higiénico o de aluminio, rotuladores, plastilina y colores pueden ser algunos de los materiales indicados para practicar.

Niño con fiebreContar cuentos: es una excelente opción para mantenerles entretenidos sin necesidad de que salgan de la cama sobre todo para aquellos niños que el resfriado les quita las ganas hasta de jugar. Intenta leerle su historia favorita para que se anime un poco y procura que participe en la lectura con algunos comentarios y dejándole que él reproduzca los diálogos preferidos de sus personajes.

Marionetas: jugar con estos muñecos es una idea perfecta para que las horas pasen más rápido. Montar una función improvisando una historia divertida provocará las risas en los pequeños y por un momento olvidarán los dolores y malestar que están pasando desde hace unos días.

Dibujar su silueta: Une con celo varios folios o directamente coge un mantel de papel y extiéndelo en el suelo. Tumba al niño en él y haz en el papel el contorno de su cuerpo. Si se siente con ganas y ánimo anímale a que lo pinte de colores. Después puedes pegarlo en alguna parte de su habitación y volver a repetir la acción cuando en años siguientes le ocurra lo mismo. Así verá cómo con los años su silueta cada vez es mayor.

Puzles: para jugar con ellos, el niño ya debe de haber pasado la peor parte del resfriado. Con dolor de cabeza y fiebre los pequeños no tendrán ganas de encajar unas piezas con otras, sobre todo si se trata de puzles nuevos que no saben cómo van todavía.

Estos pequeños consejos pueden hacer que tanto los niños como los padres lleven mejor el constipado que se ha colado en el cuerpecito de los pequeños. Hacerle sonreír y divertirle puede ser fundamental para una recuperación más rápida.

Cuida sus dientes desde los primeros meses

Uno de los cuidados más importantes que debemos tener con nuestros hijos desde que nacen es el de los dientes. Si bien hasta los 8-12 meses no empiezan a salirles (dependiendo del niño), se puede evitar que ya, los de leche, nazcan colocados lo que supone una mayor prevención para los definitivos.

Crecimiento de los dientesPara los pequeños que todavía son lactantes y comen a través del biberón, es importante que dos veces al día, los padres les limpien las encías con un pañito limpio o un rollito de gasa. Poco a poco iremos generando un hábito de limpieza e higiene que ayudará a que los dientes de los niños nazcan más fuertes y sanos, lo que generará en ellos un mejor crecimiento.

A medida que van creciendo, hay que fortalecer aún más estos hábitos para que los niños sepan de la importancia de lavarse los dientes después de cada comida. A partir de los dos o tres años, los padres deben ir incorporando pequeñas cantidades de pasta en el cepillo de dientes. No se recomienda hacerlo antes porque los pequeños pueden atragantarse e incluso tragárselo. Y eso sí, siempre lo tienen que hacer con la supervisión de un mayor que le indique cómo lo tiene que hacer.

Y ya cuando llegan a los 3-4 años, los niños deben hacer su primera visita al dentista para que el profesional compruebe el estado y el desarrollo que van experimentando los niños en su dentadura. Para que los niños no teman en el futuro estas consultas, debe ser agradable, con posibles regalos y el apoyo en todo momento de los padres para que sepan que no les va a pasar nada.

Cepillar dientesSi hay algo que les gusta a los pequeños son aquellos alimentos con azúcar, sobre todo las “chuches”. Después de cada ingesta es importante que se laven los dientes, independientemente de si son de leche o definitivos. Si no, es posible que empiecen a aparecer pequeñas caries que pueden llevar a los niños a comenzar desde muy temprana edad con los empastes.

También hay que acostumbrar a los niños desde muy temprana edad a hacer uso del flúor que protegerá a los pequeños frente a las caries. ¿Por qué es importante que hagan uso? Porque ayuda a al esmalte a que el esmalte de los dientes se endurezca, disminuyen las bacterias de la placa bacteriana, ayuda a reparar el esmalte dañado en los primeros años de vida y los protege frente al ataque de las caries.

Ya sabes que el cuidado de los dientes en las etapas iniciales puede ser fundamental para el desarrollo futuro de los dientes de los más pequeños. Estos cuidados te llevarán tan sólo unos minutos al día, recuerda que si los haces a diario, prevendrás las enfermedades bucales de tu hijo.

¿Cómo debemos despertar a los niños?

Cada mañana el mismo problema. Llega la hora de despertarse y con ella los lloros y el mal humor de tu hijo por no querer salir de la cama. Por eso tienes que ser especialmente cuidadoso en este momento del día.

Niño durmiendoLos niños entre siete y diez años necesitan una media de diez horas diarias de sueño para recuperar las fuerzas y las energías que consumen durante todo el día. Por eso debes hacerlo con el máximo cuidado posible para que este momento no se convierta cada amanecer en una constante rutina de lloros y gritos que enfadarán a los padres y a los niños.

Este momento crítico no sólo afecta a los niños más grandecitos, sino también a los más pequeños. Los pequeños de entre 2 y 3 años son los que más problemas suelen dar porque aunque hayan dormido el tiempo suficiente, prácticamente siempre necesitan un “tiempo de reacción” para espabilarse.

Muchos padres creen que dejarles 10 minutos más de cama para que logren despertarse bien es una posible solución para apaciguar este momento del día tan trágico para algunos pequeños. Pero con esto conseguiremos todo lo contrario, es decir, iremos con diez minutos de retraso y tendremos que hacer todo mucho más rápido, lo que puede suponer que no se desayune bien o que se olviden algunos materiales del colegio en casa.

Intenta despertar a tu hijo con caricias y palabras bonitasA la hora del despertar evita hacerlo con modales bruscos que puedan alterar a los pequeños e incluso provocarles el llanto. Por tanto descarta darles la luz de golpe o quitarles la sábana. Sustituye estas acciones por palabras de cariño, transmitiéndoles seguridad y tranquilidad. Intenta hablarles con ternura, con palabras amables y caricias que le hagan sentir bien nada más despertarse. Puedes animarle a que se levante diciéndole que un suculento desayuno con sus galletas preferidas le está esperando en la cocina.

La primera comida del día puede ser un buen momento para reforzar la comunicación entre los padres y los hijos. Debes preguntarles qué van a hacer hoy en clase y animarles a implicarse en todos los juegos del colegio. Para los niños más mayorcitos puede ser un buen momento para hacer un resumen de las actividades que protagonizarán su día. Y si tu hijo es de los que puede mejorar en las notas, evita comenzar el día con enfados respecto a este tema. Resérvate para la hora de la comida o la cocina cuando todos estéis más despiertos.

Con estos sencillos consejos puedes hacer que tu día comience con buen pie.

Regalos de Reyes seguros

Estamos a tan sólo unos días para que los Reyes Magos lleguen a nuestras casas para sorprendernos con los regalos. Unos tendremos más y otros menos en función de cómo nos hayamos portado durante todo el año. Aunque si bien es verdad, también hay que prestar atención a lo que los niños reciban en este día tan especial. No vale con satisfacer sus gustos, hay que pensar en su seguridad.

Por eso la Comunidad de Madrid ha hecho algunas recomendaciones para que los Reyes regalen productos que no pongan en peligro su vida. En primer lugar hay que mirar quién es su fabricante (datos del responsable del producto –nombre y dirección-) y llevar en su etiquetado las letras CE que significa el cumplimiento total de las normas europeas.

Es recomendable también regalar juguetes que respeten la edad del niño que recibirá el objeto, sobre todo si se trata de videojuegos. En este caso, la Dirección General de Consumo recomienda fijarnos en el contenido. Para comprobar si la temática se adapta a la edad del niño es recomendable consultar el PEGI (Pan European Game Information) donde aparecen una serie de pictogramas (fotos, símbolos…) de fácil comprensión que  ayudarán a los padres a elegir el más adecuado sobre todo en cuanto a la edad se refiere.

Volviendo a los juguetes, hay que prestar especial atención a las instrucciones de uso. Además de ver que ninguna pieza pequeña pueda ser ingerida accidentalmente por el niño, es importante observar que éstas sean punzantes para que no provoquen en los pequeños heridas o rasguños innecesarios.

Cuando se trate de cascos y máscaras, los padres deberán comprobar que disponen de la ventilación adecuada para que los niños no sufran ningún tipo de asfixia. Y por último en el caso de juguetes eléctricos debe de aparecer especificado de manera clara la potencia máxima y en el caso de llevar cargadores de batería, llevar mecanismos para evitar posibles calentamientos.

Son algunas medidas de prevención que nos ayudarán a elegir bien el juguete con el que luego nuestros hijos disfrutarán durante todo el año. Sólo lleva unos minutos y puede suponer no tener ningún percance con los más pequeños.

¿Cómo proteger al bebé del frío sin pasarse? Toma nota

Las bajas temperaturas que desde algunas semanas venimos sufriendo pueden ponerte en alerta si quieres salir a la calle con tu hijo. Durante los primeros meses, los niños tienen las defensas bajas y en cualquier momento pueden constiparse. Por eso, desde Soy Madre te recomendamos que antes de abandonar tu residencia, abrigues al pequeño lo máximo posible para evitar de esta forma los posibles resfriados. Si sigues estos consejos, las posibilidades de tu hijo de padecer alguna dolencia, será mínima.

Antes que nada, para evitar que el cambio de temperatura de la casa a la calle no sea muy brusco, intenta que en tu hogar, no se sobrepasen los 20 grados, de forma que el niño no note la diferencia térmica al salir a la calle.

Normalmente la mejor forma de abrigarlo es optar por las capas. En primer lugar, pon al niño pijama completo o leotardos que lo cubran por entero, siempre que se pueda que sean de lana. Para la segunda capa, debe ser aún más gruesa, en este caso hecha con materiales como la microlana. Y por último protege el bebé con prendas de plástico resistentes al agua.

Las manitas y los pies son probablemente las partes del cuerpo más sensibles para los pequeños, por eso, intenta siempre que estas extremidades estén cubiertas por completo. Para ello utiliza guantes o manoplas para las manos y calcetines gorditos debajo del calzado.

La cabeza de los bebés debe ir completamente protegida, bien por gorritos o por la capucha de las chaquetas. También es recomendable tapar las orejas, ya que los oídos son constantes nidos de infecciones. Para ello lo mejor es utilizar los gorros andinos que tienen orejeras y además disponen de un pequeño cordón que permitirá atárselo bajo la barbilla impidiendo que el niño pueda quitárselo.

Para regular la temperatura del bebé, no optes por tocar las manos o los pies, pues como ya hemos dicho, estas extremidades tienen una temperatura inferior al resto del cuerpo. Opta por acariciar la nuca. Si notas que está sudada, retira al niño una de las capas que le has puesto. Por el contrario, si está fría añádele otra. Ten en cuenta que deberás retirarlas cuando viajes con él en coche pues en caso de accidente pueden comprimirse contra el cinturón de seguirdad y provocar lesiones al bebé. Pon la chaqueta sobre las piernas a modo de manta.

Sin embargo si lo que vas a hacer es pasear con el cochecito por algún parque, intenta siempre que puedas colocar la bolsa térmica, de forma que en el interior se conserve una temperatura óptima para los pequeños.

Si sigues estos pequeños consejos, notarás que tus hijos sufren menos constipados durante la temporada de invierno.

7 consejos de alimentación para niños…

Cuando vemos que no conseguimos que nuestro bebé coma como creemos que debe  comer, nos entra la desesperación y tras preguntar a las amigas de cuál es su situación y al pediatra, nos encontramos en un mar de dudas.

Os damos algunos consejos para intentar solucionar esta situación:

1. Nunca hay que obligar a comer a un niño. No son como los adultos que pueden estar inapetentes por los cánones de la moda, pero con los niños no hay que obligarlos a tragar.

2. No hay una norma básica de la cantidad de comida que les hace falta. Por lo tanto, cada niño comerá en proporción a su cuerpo y la energía que gaste, por lo que cuanto más mayores se van haciendo y más desgastan, más alimento necesitarán.

3. No despertarlos para darles el biberón, hay que respetar su sueño. Hay algunos padres que les enchufan el biberón mientras duermen y al despertar no comen, ya que han sido alimentados con anterioridad.

4. No es conveniente inflarlos a dulces y chucherías,…se puede convertir en un hábito, nada saludable. Muy de vez en cuando se puede dar el capricho, pero nada más.

5. Poner en el plato lo que come habitualmente, si ponemos más seguramente se llenará antes de comer. Si ponemos lo necesario y se queda con hambre, pedirá más.

6. Si no forzamos a que coma un determinado alimento y le provocamos curiosidad por descubrir nuevos sabores, lograremos que no coja manía a un determinado alimento para siempre. A partir de los 6 meses podemos ir introduciendo nuevos sabores.

7. Es muy común el rechazo a las verduras porque no se les saca el gustillo en pocas cantidades, hay que comer mucha cantidad para sacarle algo sabroso, por lo que los niños se casan y provoca el rechazo. Mejor pocas cantidades pero más veces.

Hasta aquí hoy, seguiremos dando más consejos ya que el tema de la comida nos acompañará varios años de la vida de nuestros pequeños…

¿Y si intento que duerma solo?

Han pasado 12 meses y debemos buscar el beneficio del sueño para nuestro bebé y para nosotros. Debemos comenzar a intentar que duerma sólo y nos referimos a otra habitación, porque suponemos que ya está durmiendo en su cuna aunque sea en la habitación de los padres.

El dormir bien y poder conciliar el sueño es muy beneficioso para ambos ya que contribuye a una mejor salud y mayor actividad y energía. Tenemos que convertirlo en uno de los hábitos más importantes en su vida y orientarlo bien desde el principio, es decir, debemos marcar unos horarios de sueño y cumplirlos.

Para los bebés no es nada recomendable que duerman con los padres, ya que existen diversos riesgos como ahogamiento, caída,…

A ellos les gusta dormir con nosotros, pero como comentamos, debemos crearles el hábito por los múltiples beneficios que conlleva.

Según vayan creciendo debemos convertir estos hábitos en rutina para que ellos solos sepan cuáles son las pautas a seguir.

Marcaremos la hora de irse a la cama y la cumpliremos siempre, así ellos según vayan creciendo inconscientemente sabrán que se les aproxima su hora, es más, les entrará el sueño.

Tenemos que tener una habitación para ellos, para que sepan cuál es su espacio. Y crear un habiente relajado y cálido para transmitirles tranquilidad.

Podemos estar presentes a la hora de dormirle, bien acunándolo, cantando o contando un cuento, pero antes de dormirse debemos desaparecer de su vista para que no asocie el hábito del sueño a la presencia materna o paterna.

Si se despierta por la noche y viene a nuestra habitación, debemos acompañarle a la suya manteniéndonos firmes. Si tiene una pesadilla, le acompañaremos a su habitación y nos quedaremos con él para que se duerma, pero casos muy puntuales.

Si marcamos estos hábitos lo más pronto posible antes descansaremos nosotros y la salud de nuestro hijo se verá muy favorecida.