¿Sabes cuándo tienes que cambiar al niño de la cuna a la cama?

guardería-salamanca-okLos bebés crecen y cuando van haciéndose mayores hay que hacer algunos cambios en su forma de dormir: llega el momento de pasar de la cuna a la cama. ¿La edad? Cada niño lo necesitará o lo aceptará con más o menos meses, pero algunos indicativos te ayudarán a saber si tu hijo está preparado o no. Toma nota, estos son algunos

A veces los niños cuando comienzan a sostenerse en pie agarrándose a algún objeto, también lo suelen hacer en la cama apoyándose en los barrotes. Esto es un claro ejemplo de que es hora de hacer el cambio a la cama. Será un momento especial tanto para ti como para él, asique trasmíteselo a él también. Este cambio es importante para ambos, dile que ya “es mayor” y que es hora de dormir como hacen precisamente los mayores. Cuando veáis a amigos o a familiares, díselo, que sienta que es un paso muy importante para él y que es interesante para todos tus conocidos. Haz que se sienta orgulloso de este cambio.

Para ello, intenta que el niño participe en la compra de la que será su nueva cama, que elija la que más le gusta y que luego colabore en la tarea del montaje. Así la sentirá más suya que nunca y le despertaréis las ganas de empezar a usarla lo antes posible.

Durante los primeros meses es necesario que coloques alguna medida de seguridad para evitar que pueda caerse, pues al principio creerá que está en la cuna, un espacio donde se sentía protegido y puede que no controle las distancias llegando a caerse.

En su nueva cama evita que haya esquinas puntiagudas con las que se pueda golpear, especialmente en la cabeza. De igual forma mide el colchón y la cama e intenta que sean del mismo tamaño para proteger al niño de posibles meteduras de sus manitas o los pies.

Durante los primeros meses mantén algún dispositivo de vigilancia en su habitación para controlar que se encuentra en la cama y no está intentando saltar. Aumenta esta seguridad a otras estancias de la casa: cerrar la puerta de la calle con llave, dejar objetos que puedan ser peligrosos fuera de su alcance e intentar mantener encendida durante toda la noche una luz en su habitación para que si se despierta, pueda él solo orientarse y saber dónde se encuentra.

Imagen: guardería de Salamanca

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