Niños adoptados: consejos

La situación de abandono y desnutrición de niños que se produce en muchos países del mundo ha provocado que muchas familias españolas se lancen a rescatar a los menores de unas situaciones precarias, para darles la oportunidad de vivir una vida sana, sin peligros, cómoda y donde crezcan en libertad.

Niños adoptados

Pero a veces la adaptación de ese niño a una nueva familia no siempre es fácil. Habrá que tener en cuenta algunos factores para que los padres se preparen previamente antes de dar la bienvenida a un niño nuevo en la familia.

La edad de adopción será determinante. Así por ejemplo, siempre será más fácil comenzar de nuevo cuando un niño es un bebé pues podrá empezar una vida completamente diferente sin apenas ser consciente de las vivencias tenidas en épocas pasadas. Cuando el niño tiene entre 2 y 5 años, ya han comenzado a desarrollar el lenguaje y grabar en su memoria acontecimientos que pueden marcarle toda su vida. Con esta edad, el niño sabe que se está produciendo un cambio en su vida. Poco a poco tendrá que ir canalizando las diferencias de costumbres y el nuevo estilo de vida que se le presenta. Intentarán olvidar todo lo vivido hasta el momento e incluso, algunos padres han notado que sus hijos adoptivos rehúyen a aquellas personas que tienen su misma nacionalidad, pues les recuerdan a épocas pasadas.

Algunos psicólogos intentan ayudar a los nuevos papás advirtiéndoles de algunos comportamientos que probablemente se vayan a encontrar cuando los niños lleguen a su nueva casa. Así por ejemplo, tendrán que enseñarles los hábitos de higiene (ducharse, formas ante la mesa…), de igual forma que poco a poco tendrán que ir ayudándoles a superar sus miedos, a apoyarles en sus momentos de temor a educarles en el nuevo modelo de familia en el que está y en las costumbres del país en el que reside. Tampoco ha de extrañar a los padres que los niños tengan un comportamiento agresivo en determinadas ocasiones, así como de llamada de atención para que los adultos estén constantemente pendiente de ellos.

En función de lo que hayan vivido en su etapa anterior y de la edad a la que fueron adoptados, muchos niños llevarán consigo problemas de afectividad, por lo que son emocionalmente más vulnerables que cualquier otro niño que haya crecido en buenas condiciones. Por eso que los padres se separen o anuncien la llegada de un nuevo miembro a la familia puede afectarles más de lo esperado o incluso más que a un hijo biológico.

Hay que tener en cuenta muchos factores cuando se adopta a un niño. Su edad y las condiciones en las que vivió previamente lo afectarán más o menos. La adaptación puede ser más o menos complicada, pero en muchos casos difícil.

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