La temida vuelta al cole

Este es un mes de comienzos. Sí, la gran mayoría de las personas -esos millones de desplazamientos de los que suele hablarnos la DGT- regresan de las vacaciones con las pilas cargadas o con el síndrome de depresión postvacacional, pero vuelven.

Un momento en el que recurrimos, un año más, a esos propósitos que nunca solemos cumplir. Lo más gracioso suele ser que aprovechamos siempre las mismas fechas para engañarnos, siendo septiembre y enero los meses clave para ese extraño comportamiento.

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marta … maduixaaaa

Por lo tanto ahora que comenzamos septiembre intentaremos dar algunos consejos para que la vuelta al cole de nuestros hijos no nos haga sufrir la temida cuesta de septiembre, tanto de forma económica como emocional.

  • Comenzaremos por acostumbrar a los pequeños progresivamente a sus nuevos horarios. Después de llevar casi tres meses acostándose y despertándose más tarde llega el momento de imponer la disciplina, de conseguir que una semana antes aproximadamente, comiencen a acostarse y a despertarse antes. De esta forma, cuando comience la rutina los pequeños ya estarán acostumbrados y no tendrán que sufrir un cambio tan brusco de costumbres.
  • Una buena forma de no volvernos locos y gastar más de la cuenta puede ser elaborando una lista de las cosas esenciales. Una mochila nueva, ropa cómoda, material escolar, etc. Una lista que irá incrementando pero que evitará compras compulsivas y de esta forma se ahorrará.
  • Mentalizar al pequeño sobre sus nuevas responsabilidades. Sí ha tenido un verano perfecto ha sido porque se lo ha ganado y si el año siguiente quiere disfrutar de la playa o de la piscina tiene que cumplir durante el año. Refuerza de esta forma los buenos comportamientos y comienza a formar una conciencia sobre las consecuencias de los actos.
  • Hay que ser consciente que cuando nuestros pequeños van al colegio están allí para formarse, pero la educación viene de casa. Pon normas y refuerza los buenos comportamientos. Además debes tener en cuenta que la alimentación es algo clave en el rendimiento académico, por lo tanto, oblígales a que desayunen bien.
  • Interésate por lo que tu hijo hace en el colegio. No sería el primer niño que en su casa se comporta como debe pero que en el colegio es un “bicho”. Pregúntale directamente, día a día las cosas que han sucedido a su alrededor y de vez en cuando habla con los profesores, ellos son realmente los que te pueden orientar.

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    Iglesia en Valladolid

Por lo tanto podemos proponernos hacer estas cosas para que la educación de nuestros hijos mejore. Pero no como un propósito de esos de los que os hablaba antes, estoy  hablando de uno de los de verdad. Y es que no podemos hacer con la educación de nuestros hijos lo mismo que con el gimnasio –salvando las distancias por supuesto- hacer todo lo que debemos durante la primera o incluso las dos primeras semanas y después “abandonarlo” progresivamente.

Que seas bienvenido septiembre, este año te aseguro que este propósito lo cumplo.

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