Estudia los reflejos de tu hijo recién nacido

Cuando tenemos entre los brazos a nuestro hijo recién nacido, cualquier llanto o movimiento nos resulta novedoso e intentamos buscarle explicación a todo. Los reflejos son unos de los estímulos primarios en los niños que nos pueden indicar si su crecimiento es correcto o si por el contrario, sufren algún tipo de problema neurológico.

¿Qué reflejos son los que primero desarrollan los pequeños?

Reflejo de Galant: pon al pequeño boca abajo y pásale el dedo acariciándole sobre los riñones. Si el niño está sano, verás como su diminuto cuerpecito se arquea ligeramente.

Reflejo de presión: coloca tu dedo en el centro de la mano del niño y verás cómo inmediatamente él la cierra con tanta fuerza que incluso si la elevas, podrás levantar de la cunita al pequeño.

Reflejo del tónico del cuelloReflejo del tónico del cuello: para observar este reflejo tendremos que colocar tumbado boca arriba al niño. Veremos que si el niño tiene la cabeza girada hacia el lado derecho, el brazo también derecho lo tendrá completamente estirado con la mano abierta, mientras que el izquierdo lo tendrá flexionado y con el puño cerrado fuertemente. En el momento que el niño gire la cabeza al lado contrario, la posición de las extremidades cambiará.

Reflejo del paracaídas: se desarrolla en bebés más mayores. Podremos experimentarlo al sostener al pequeño en posición erguida (vertical) sobre nosotros. Si su cabecita cae por su propio peso hacia delante (todavía no tiene desarrollada la capacidad de sujeción), extenderán inmediatamente los brazos para interrumpir la caída. Es un reflejo que aparece mucho antes de que los niños comiencen a andar.

Reflejo del moroReflejo del moro: para comprobar si el niño cuenta o no con este reflejo es necesario someterle a una pequeña prueba casera. Mientras descansa sobre una superficie acolchada, levántale su cabecita, sin hacer lo mismo con el cuerpo. Verás cómo el niño mantiene sus manitas sobre el pecho. Si lo dejamos caer de manera rápida (sin que se golpee con nada), verás como abre los brazos al aire, con las palmas de las manos hacia arriba y los pulgares flexionados. En cuanto a sus ojos, se espera ver una mirada de sobresalto.

La ausencia del reflejo del moro puede sugerir la posibilidad de tener una clavícula fracturada o daño en el grupo de nervios que corre desde la parte inferior del cuello y el área superior del hombro. Es un reflejo normal presente en bebés recién nacidos.

Reflejo de escalada: mantén al pequeño cogido por debajo de los brazos y acércalo a una mesa. En cuanto sus empeines rocen una superficie lisa el reflejo les llevará a flexionar la rodilla y subir hacia la mesa.

Reflejos de moción: el bebé volverá la cara y abrirá la boca en cuanto sienta en su mejilla el contacto de un seno o la tetilla del biberón.

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