El color en los dibujos de tus hijos

El mundo de los dibujos infantiles es a la par que complejo, inmenso. La semana pasada hablábamos de qué podía significar lo que nuestros hijos pintaban en función del tamaño de las personas que aparecían en él. Hoy vamos a ver otra peculiaridad para entender qué representan los primeros garabatos de los más pequeños en función del color que utilizan.

Los expertos en psicología han llegado a confirmar que si un niño utiliza muy frecuentemente la misma tonalidad puede ayudarles a detectar posibles problemas en los ellos.

Veamos qué significa cada color.

El color en los dibujos de los niños importa

Negro. En nuestra cultura puede suponer por un lado luto por la pérdida de algún ser querido o por otro, moda. Pues bien, cuando un niño abusa de este color representa una personalidad rebelde, emotiva o sufridora. Aunque también puede ser muestra de melancolía o necesidad de destacar por encima de los demás. De ahí que la interpretación vaya en función del contexto en el que se encuentra el niño. Además los psicólogos añaden que una combinación con rojo puede indicar hiperactividad o poca paciencia.

Amarillo. Hay que tener especial cuidado con él debido a que un abuso puede significar tensión o situación de conflicto en el entorno familiar. Los niños representan lo que les rodea con los colores. Mantente atento si crees que la situación en casa puede estar afectando a tu hijo.

Rojo. Generalmente este color suele suponer que el niño se encuentra lleno de vitalidad, energía. Si se combina con otros colores, veremos que nuestro hijo tiene una personalidad equilibrada. Aunque habría que preocuparse si comienzas a ver que el uso de esta tonalidad es muy frecuente. Esto podría indicar irracionalidad o gusto por el riesgo, incluso un interés prematuro por la sexualidad.

Verde. Es el color de la tranquilidad, de la esperanza. Suelen utilizarlo los niños para representar su gusto por la naturaleza o el reposo. También habría que preocuparse si este tono comienza a aparecer en elementos que no le corresponde, por ejemplo en el agua, las nubes o el sol. En este caso podría significar frustración o rebeldía.

Azul. Indica ausencia de impulsividad, capacidad para reflexionar, sensibilidad o serenidad. Para los padres es un buen indicador que muestra inteligencia y seguridad sobre si mismo.

Son muchos los colores que pueden protagonizar los primeros esbozos de tu hijo, aunque los que te hemos mencionado son los que más comúnmente suelen aparecer. Estudia la personalidad del pequeño gracias a los dibujos, aunque tampoco te obsesiones, simplemente puede ser que el niño tenga cierta predilección sobre ese color.

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