¿Qué regalar a los niños para reyes?

Llegan días de regalos. En unas semanas los Reyes Magos aterrizarán en muchas casas y tú todavía no sabes qué traerán a tus hijos o tus sobrinos. Hoy te ayudaremos a que ese regalo que dejen sus majestades en casa, sea del agrado de los pequeños.

Cuchara

Si el niño al que vas a hacer los regalos tiene un año o está próximo a cumplirlo, puedes probar con cucharas de formas divertidas que harán más fácil a los padres y a los pequeños la tarea de comer. En esta edad habrá algunos niños que hayan aprendido a andar, pero otros, más lentos en este proceso, seguirán con el gateo. Una fase que deja completamente gastadas las rodillas de los pantalones, por lo que el regalo perfecto serán los “gatones”, prendas que cuentan con refuerzo en esta parte para que no se rompan.

Gatones

Fisher – Price ha lanzado una cuidada colección de juguetes en madera, muy similares a los que se fabricaban antiguamente y con los que nuestros padres jugaban cuando eran pequeños. Unos objetos muy nostálgicos para un bebé del siglo XXI.

Para los que acaban de cumplir dos añitos o están a punto de hacerlo, es ideal comprarles complementos de ropa que se puedan poner durante varios años. Gorros de diferentes temáticas o mochilas de colores para que guarde el agua o la merienda serán dos regalos ideales que seguramente no sólo agradezcan los niños, sino también los padres.

Para aquellos que quieren vestir a los pequeños de una forma diferente y original, siempre pueden consultar la ropa que ofrece la página web de Pequeño Rockandroll. Para niños de 0 a 6 años, esta ropita original, con un pequeño toque rockarolero, vintage y bohemio, será perfecta para vestir al pequeño. Los propietarios de esta marca de ropa son los locutores de radio Sira Fernández y Frank Blanco.

Mono

Con estos consejos esperamos haberte ayudado con los regalos de Reyes de estas navidades.

¿Qué comer en Navidad cuando estás embarazada?

Estar embarazada en Navidad no significa tener que mirar cómo los demás se “inflan” a comer y tú tienes que conformarte con algo ligerito. Obviamente, esto no es una invitación a que te líes a comer morcilla y choricitos del pueblo.

Normalmente, la mayoría de las embarazadas pueden comer todo lo que haya en la mesa, salvo algunas excepciones como las carnes crudas o poco hechas en el caso de que la madre no haya pasado aún la toxoplasmosis.

Embarazada

En cuanto al marisco, podrás disfrutar de langostas, gambas y otro tipo de crustáceos, que seguramente saborearás como nunca. No tienen mucho contenido en colesterol (a pesar de lo que se cree) pero sí que resultan bastante pesados a la hora de hacer la digestión. Lo mismo ocurre con los moluscos de concha, siempre que estén bien cocidos.

Ya de por sí, el pescado es un alimento complicado, tanto para las embarazadas como para cualquier otro tipo de persona. Muchas veces este alimento trae consigo un parásito denominado anisakis que puede causar más de una infección. Para que esto no ocurra, congela el alimento a 20º bajo cero o cocínalo a más de 60º.

Si reservas las navidades para disfrutar de algunos manjares como el caviar, has de saber que estando embarazada, no puedes abusar mucho de él. Tiene gran cantidad de colesterol, grasas, sal y sustancias muy difíciles de digerir por el cuerpo.

Y en cuanto al champán o la sidra…este año mejor te lo evitas. Cuando toquen las doce campanadas de año nuevo brindas con un vasito de agua. Si eres persuasiva, quizá convenzas a todos los que te rodean en esta noche tan especial de que también sean sanos y brinden con agüita fresca, así se podrían solidarizar contigo, ¿no?

En cuanto al ocio, ¿quién ha dicho que no te puedes divertir? Claro que puedes acudir a discotecas y bares a pasar el rato después de las uvas. Ahora con la Ley Antitabaco, además te aseguras no tener que respirar el humo de todos los fumadores que se encuentran en el local. Eso sí, no olvides que estás embarazada y tu descanso de 8 horas no debes dejarlo pasar bajo ningún concepto.

¿Sabes cuándo tienes que cambiar al niño de la cuna a la cama?

guardería-salamanca-okLos bebés crecen y cuando van haciéndose mayores hay que hacer algunos cambios en su forma de dormir: llega el momento de pasar de la cuna a la cama. ¿La edad? Cada niño lo necesitará o lo aceptará con más o menos meses, pero algunos indicativos te ayudarán a saber si tu hijo está preparado o no. Toma nota, estos son algunos

A veces los niños cuando comienzan a sostenerse en pie agarrándose a algún objeto, también lo suelen hacer en la cama apoyándose en los barrotes. Esto es un claro ejemplo de que es hora de hacer el cambio a la cama. Será un momento especial tanto para ti como para él, asique trasmíteselo a él también. Este cambio es importante para ambos, dile que ya “es mayor” y que es hora de dormir como hacen precisamente los mayores. Cuando veáis a amigos o a familiares, díselo, que sienta que es un paso muy importante para él y que es interesante para todos tus conocidos. Haz que se sienta orgulloso de este cambio.

Para ello, intenta que el niño participe en la compra de la que será su nueva cama, que elija la que más le gusta y que luego colabore en la tarea del montaje. Así la sentirá más suya que nunca y le despertaréis las ganas de empezar a usarla lo antes posible.

Durante los primeros meses es necesario que coloques alguna medida de seguridad para evitar que pueda caerse, pues al principio creerá que está en la cuna, un espacio donde se sentía protegido y puede que no controle las distancias llegando a caerse.

En su nueva cama evita que haya esquinas puntiagudas con las que se pueda golpear, especialmente en la cabeza. De igual forma mide el colchón y la cama e intenta que sean del mismo tamaño para proteger al niño de posibles meteduras de sus manitas o los pies.

Durante los primeros meses mantén algún dispositivo de vigilancia en su habitación para controlar que se encuentra en la cama y no está intentando saltar. Aumenta esta seguridad a otras estancias de la casa: cerrar la puerta de la calle con llave, dejar objetos que puedan ser peligrosos fuera de su alcance e intentar mantener encendida durante toda la noche una luz en su habitación para que si se despierta, pueda él solo orientarse y saber dónde se encuentra.

Imagen: guardería de Salamanca

Cómo cuidar la salud ocular de tu bebé

Desde que tu bebé nace, es importante prestar mucha atención a sus ojos, sobre todo porque una detección prematura de cualquier enfermedad relacionada con la vista es clave para su tratamiento. Aunque muchos padres están concienciados sobre el bienestar ocular de sus hijos, los oftalmólogos recomiendan que desde su nacimiento se realicen exámenes periódicos de la vista.

Salud ocular

Los recomendables son:

  1. Nada más nacer.
  2. Durante el primer año de vida a través de las revisiones pediátricas o del médico de familia.
  3. A los tres años y medio y a los cinco.

A partir de esta edad, se recomiendan realizar revisiones periódicas con el oftalmólogo en una clínica oftalmológica de confianza, sobre todo si el niño usa gafas o lentes de contacto.

Aunque en la mayoría de los casos, son los médicos especialistas los que descubren posibles alteraciones en su salud ocular, hay algunos síntomas que pueden desvelar algún problema en la vista de tu hijo. Entre los más comunes y que, si se cogen a tiempo, pueden tener mejor pronóstico son el estrabismo y el ojo vago.

En ocasiones este tipo de deficiencias se pueden manifestar a través de ciertos comportamientos que realizan nuestros hijos, como son los siguientes:

  1. Frunce a menudo los ojos.
  2. Se frota los ojos constantemente.
  3. Se marea frecuentemente en el coche.
  4. Dolores de cabeza y náuseas.
  5. Excesiva sensibilidad a la luz.
  6. Cierra y se cubre un ojo con frecuencia.
  7. Manifiesta dificultad para leer.
  8. Cruza los ojos.
  9. Alinea o mueve los ojos de manera anormal.
  10.  Se sienta muy cerca del televisor.

Si notas cualquiera de estos comportamientos anómalos en tu bebé o en tu hijo, es importante que acudas a un especialista ya que en la mayoría de los casos, con un tratamiento adecuado se puede corregir y tratar. También es importante que los padres recuerden la importancia de realizar revisiones periódicas por el oftalmólogo.

La vida de un hijo único

Aunque ahora es cada vez más frecuente encontrar parejas y matrimonios con tan sólo un hijo, hace unos años esta situación no sólo no estaba mal vista, sino que además a los niños se les catalogaba como caprichosos y malcriados. Por suerte esta situación ha cambiado y ahora son muchos los matrimonios que prefieren tener tan sólo un hijo. Cierto es también que las condiciones sociales (y sobre todo económicas) está obligando a las parejas a retrasar la edad en la que tener descendencia, lo que hace que sólo les dé tiempo a tener un solo hijo. A esto además se le suma el hecho de que la situación económica no ayuda a criar más de un niño en la casa.

Hijo único

Son muchos los estudios que se han hecho en relación a la educación y crecimiento de un hijo único. A pesar de estar concebido socialmente como algo negativo, no siempre es malo que crezcan siendo el único niño de la casa.

Al estar rodeados de adultos madurarán antes. Intentarán copiar el comportamiento de los mayores y los tomarán como modelo de referencia en su día a día.

Es cierto que están en un contacto más directo con la soledad que cualquier otro niño con hermanos. Pero no siempre la soledad es mala, habiéndola disfrutado durante la infancia, cuando crecen no tendrán miedo a pasar tiempo solos, de hecho, se convertirá en una necesidad con la que estar tranquilos. Pero también debéis recordar que cuando son menores, es importante que aunque en casa estén solos, salgan a la calle a jugar, desde pequeños acudan a guarderías donde relacionarse con otros niños de su edad.

Dicen que los hijos únicos tienen mayor tendencia al egoísmo. Al estar en casa solos no se ven en la necesidad de compartir y dado el momento, no siempre ven con buenos ojos dejar a otros niños sus juguetes. Sin embargo, dicen que los niños que crecen sin niños en el hogar tienen mayor facilidad a la hora de hacer amigos. La ausencia de menores cerca les hace más receptivos a la hora de entablar relaciones con otros niños de su edad.

Al criarse solos en casa, sus padres ponen en ellos todas las expectativas. Se espera de ellos que lo den todo en el colegio y sean buenos en aquellas prácticas y deportes que desarrollen. Si no llegan a cumplirlas pueden sentirse frustrados al no satisfacer los objetivos que sus padres tenían marcados para ellos.

Son cosas que quienes son hijos únicos saben que son muy ciertas. Es mi caso. A mí nunca me ha costado hacer amigos de igual forma que he sabido convivir con la soledad haciendo de ella una gran aliada. Ahora con veintitantos, no temo estar sola, es una aliada cuando necesitas abstraerte del mundo. En favor de los hijos únicos tengo que decir que no todos son malcriados y engreídos. No siempre he tenido todo lo que pedía, y de hecho muchas de mis amigas, con hermanos, han tenido más cosas que yo. Aunque también es cierto que en mi infancia eché de menos alguien de mi edad con quién jugar, a quién contar mis cosas…

Imagen:www.elbloginfantil.com

Ventajas y desventajas de los padres jóvenes

Padres adolescentes La llegada de un recién nacido a una familia es un motivo de alegría y emoción. Pero la edad de los progenitores también influye en el crecimiento y educación de los pequeños. Unos padres adolescentes o de veintitantos, se encontrarán física y mentalmente más capacitados para criar a un recién nacido. La vitalidad de una persona joven le permitirá no dormir por las noches lo suficiente y aun así estar lo suficientemente despierto durante el día. La adaptación de los padres jóvenes al horario de un niño pequeño será más sencilla.

Otra ventaja de ser padres jóvenes es que el niño nacerá en un ambiente en el que las costumbres hogareñas todavía no estarán muy afincadas. Así no será sometido a un estricto horario con hábitos arraigados, sino que se podrán flexibilizar en función de las necesidades tanto de los padres como de los hijos. Sin embargo, si los niños llegan cuando la pareja tiene 6 o 7 años de matrimonio, será muy difícil cambiar la rutina. El hecho de que los progenitores sean jóvenes, implica que los abuelos también lo sean de forma que ellos también podrán disfrutarlos y cuidar de ellos sin problemas cuando sea necesario. La vitalidad de los abuelos también será de lo más importante.

Pero también tiene algunos inconvenientes que pueden dificultar la tarea de ser padres. Es el caso del asunto económico. Tener un hijo implica un sinfín de gastos, principalmente durante los primeros años de vida, por lo que la familia deberá tener una cierta estabilidad económica para asegurarse poder hacer frente a todos los costes de la educación y crianza del pequeño. Tal y como está la economía en la actualidad, muchas parejas jóvenes, todavía sin esa estabilidad buscada, tienen que esperarse a poder traer hijos al mundo. Tenerlos, a pesar de no contar con esa estabilidad puede suponer problemas en la crianza del pequeño.

Otra dificultad de ser padres adolescentes o jóvenes estará en la capacidad de sacrificio. Tener un hijo implica renunciar a muchas cosas: dejar las salidas nocturnas para cuidar del pequeño, olvidarse de los caprichos personales para destinar ese dinero a la compra de pañales y ropita infantil, no dormir por las noches…Renuncias que a largo plazo pueden dificultar la convivencia entre ambos progenitores.

Los expertos dicen que la edad perfecta para tener hijos, tanto para los padres como para evitar el riesgo de engendrar niños con problemas está entre los 22 y 30 años.

Consejos para padres separados

La familia tradicional en la que el padre y la madre permanecen juntos para siempre cada vez es menos frecuente. Las separaciones ocasionales y los divorcios para siempre protagonizan cada vez más las infancias de los más pequeños. Ya hablamos alguna vez sobre cómo los niños hacen frente al alejamiento de sus padres, pero hoy trataremos de guiar a los progenitores en una situación tan difícil para todos como es el divorcio.

Padres separados

Es un momento complicado para todos, pero especialmente para los pequeños de la casa si aún tienen una edad en la que comprender los motivos puede resultarles muy difícil. Por eso hay una serie de consejos que los padres deberán seguir si quieren hacer este proceso lo menos doloroso posible para todos.

A pesar de ser pequeños, los niños se dan cuenta de cuando algo va mal. Por eso ante cualquier pregunta de los pequeños, respóndele sinceramente con palabras que ellos puedan entender y sin herir sus sentimientos.

Aunque los padres no hayan tenido una separación cordial, sino que haya habido problemas, los niños no deben ser testigos de ello ni mucho menos convertirse en mensajeros entre los padres. Situaciones como “dile a tu padre que…” o “tu madre no puede…” los sugestionará y al final, aunque ellos no quieran, acabarán posicionándose sobre uno de ellos.

Que el niño esté con el padre o la madre provisionalmente, no es motivo para que no se relacione con el otro progenitor durante ese tiempo. Los niños deben tener asegurado un contacto privado con cualquiera de los padres mientras se encuentren con el otro. Ya puede ser teléfono, mail o chat, pero el fin siempre será el mismo: estar conectados.

Cualquiera de los padres que tenga que pasar la manutención de los hijos al otro progenitor, deberá hacerlo regular y puntualmente para evitar discusiones. En el caso de no ser así, no se debe transmitir a los niños esta información, puede ocurrir que se sientan “abandonados” por la parte que no paga su alimentación y manutención.

Intenta pasar el máximo de tiempo posible con tus hijos cuando te corresponda tenerlos a ti. Está bien que cuando los tengas hagas visitas a otros familiares como los abuelos, los tíos o los primos, pero es necesario que te asegures un tiempo para los dos en los que estéis exclusivamente vosotros. Esas horas pueden servir para afianzar vuestra relación, para que os contéis vuestras preocupaciones, problemas…

En la medida de lo posible trata de no provocar demasiados trastornos en la vida de los pequeños. Si además de tener que superar el trámite de la separación, los niños cambian de colegio y se separan de sus amigos, pueden tener mayores dificultades a la hora de recuperarse de la ruptura paternal.

Imágenes: Terra

Niños adoptados: consejos

La situación de abandono y desnutrición de niños que se produce en muchos países del mundo ha provocado que muchas familias españolas se lancen a rescatar a los menores de unas situaciones precarias, para darles la oportunidad de vivir una vida sana, sin peligros, cómoda y donde crezcan en libertad.

Niños adoptados

Pero a veces la adaptación de ese niño a una nueva familia no siempre es fácil. Habrá que tener en cuenta algunos factores para que los padres se preparen previamente antes de dar la bienvenida a un niño nuevo en la familia.

La edad de adopción será determinante. Así por ejemplo, siempre será más fácil comenzar de nuevo cuando un niño es un bebé pues podrá empezar una vida completamente diferente sin apenas ser consciente de las vivencias tenidas en épocas pasadas. Cuando el niño tiene entre 2 y 5 años, ya han comenzado a desarrollar el lenguaje y grabar en su memoria acontecimientos que pueden marcarle toda su vida. Con esta edad, el niño sabe que se está produciendo un cambio en su vida. Poco a poco tendrá que ir canalizando las diferencias de costumbres y el nuevo estilo de vida que se le presenta. Intentarán olvidar todo lo vivido hasta el momento e incluso, algunos padres han notado que sus hijos adoptivos rehúyen a aquellas personas que tienen su misma nacionalidad, pues les recuerdan a épocas pasadas.

Algunos psicólogos intentan ayudar a los nuevos papás advirtiéndoles de algunos comportamientos que probablemente se vayan a encontrar cuando los niños lleguen a su nueva casa. Así por ejemplo, tendrán que enseñarles los hábitos de higiene (ducharse, formas ante la mesa…), de igual forma que poco a poco tendrán que ir ayudándoles a superar sus miedos, a apoyarles en sus momentos de temor a educarles en el nuevo modelo de familia en el que está y en las costumbres del país en el que reside. Tampoco ha de extrañar a los padres que los niños tengan un comportamiento agresivo en determinadas ocasiones, así como de llamada de atención para que los adultos estén constantemente pendiente de ellos.

En función de lo que hayan vivido en su etapa anterior y de la edad a la que fueron adoptados, muchos niños llevarán consigo problemas de afectividad, por lo que son emocionalmente más vulnerables que cualquier otro niño que haya crecido en buenas condiciones. Por eso que los padres se separen o anuncien la llegada de un nuevo miembro a la familia puede afectarles más de lo esperado o incluso más que a un hijo biológico.

Hay que tener en cuenta muchos factores cuando se adopta a un niño. Su edad y las condiciones en las que vivió previamente lo afectarán más o menos. La adaptación puede ser más o menos complicada, pero en muchos casos difícil.

Comunicar la muerte de un ser querido a un niño

A veces los padres como tales sufren situaciones desagradables que desearían no vivir nunca. Es el caso de las muertes. ¿Cómo comunicar la pérdida de un ser querido a un niño pequeño? ¿Entenderá el verdadero significado de esa palabra? Por muy pequeños que sean, los niños sienten y sufren cualquier pérdida.

Niño llorando

Imagen: Claudio Núñez en Flickr

Pequeños y mayores tenemos que hacer frente a situaciones difíciles como esta, pero debemos hacerlo bien. Así por ejemplo, utilizar como metáfora de la muerte, el dormir para siempre puede provocar miedo en los niños a la hora de irse a la cama. Es posible que lleguen a pensar que a ellos también les puede ocurrir y tendrán miedo de dormirse. Evita de igual forma decir que el ser querido se ha ido de viaje y no sabremos si volverá. Estará durante mucho tiempo esperando una llamada o su regreso y puede desarrollar terror a la hora de viajar. Con estas metáforas nos arriesgamos además a que en la calle o en el colegio alguien le diga que ese familiar al que está esperando no volverá, sino que está muerto. Será una forma más violenta de enterarse de la terrible noticia y es posible que desarrolle un cierto malestar hacia ti.

La muerte es algo que forma parte de la vida. Es doloroso, sí, por eso el niño debe saber que es importante demostrar los sentimientos, llorar. Si a ti te ve fuerte es posible que él intente serlo también, pero debéis saber ambos, que llorar es algo natural. Asique si tú te sientes mal demuéstraselo, llorad juntos, compartid el dolor e intentad irlo superando a medida que pase el tiempo.

Una de las reacciones más comunes a la hora de comunicarles una noticia tan importante es la negación. No llegan a creérselo y los padres tienen que insistir durante algunos días hasta que verdaderamente son conscientes de que lo que les han contado es verdad. No te extrañes si al conocer la noticia creen que el hecho de que haya ocurrido tal desgracia es por su culpa. Decir que uno de los abuelos o el padre ha muerto porque no les dieron un besito la última vez que los vieron puede convertirse en un argumento para entender su muerte, pero tú deberás sacarles de esa idea y convencerles de que ellos no tienen ningún tipo de responsabilidad.

Algunos psicólogos incluso defienden que a partir de una determinada edad es recomendable que los niños puedan ir al hospital a despedirse del ser querido. Será una forma de prepararles y de que entiendan que tarde o temprano esa persona que tanto quieren se irá.

Naturaleza para estas vacaciones

Es verano y muchos ya habréis pensado qué hacer durante los días de vacaciones. Quienes viajan solos o con un grupo de amigos lo tienen más fácil que aquellos que tienen que lo hacen en compañía de los niños. Elegir el destino y hotel no es sencillo cuando algún menor les acompaña. Aunque los pequeños te estén pidiendo durante todo el año tener unas vacaciones en la playa, puedes regalarles unos días de ocio diferentes, que además de ser entretenidos darán a los padres más seguridad y tranquilidad.

Naturaleza para niños Alejados de los agobios de los grandes hoteles, hoy te proponemos una opción totalmente distinta: la de la naturaleza. España cuenta a lo largo de su geografía con un amplio listado de casas rurales en pequeños pueblos y alejados del ruido de la ciudad.

Con esta opción los niños conocerán más de cerca el campo, el medio ambiente y todo lo que en él se puede encontrar. La sencillez y discreción en la que viven los habitantes de los pequeños pueblos les animará a desenvolverse más con aquellos niños que también hayan viajado hasta un lugar sencillo y tranquilo.

La naturaleza será la responsable de otorgarte momentos inolvidables. Si buscáis diversión, aquí la encontraréis. Una de las razones por las que padres y niños eligen un destino rural para las vacaciones está en la amplia variedad de actividades que se pueden practicar. Senderismo, ciclismo, baños en ríos y pantanos completarán una amplia oferta de ocio.

En un destino como este los padres estarán muchos más relajados en cuanto a la seguridad de los niños. Los peligros que pueden producirse en un alojamiento rural son menos que en un gran hotel pues se trata de un lugar donde habrá menos gente. Todos vivirán una estancia más privada, lo que permitirá conceder más libertad a los pequeños sin miedo a posibles peligros.

La opción de un destino rural para las vacaciones de este año está siendo contemplada por muchas familias. Sencillez, tranquilidad y economía son los principales motivos por los que cada vez más lo eligen.